Puede que no sea nuestra ultima vez

30 de junio de 2008

 

He desaparecido, mujer.
Me he dejado llevar por todo aquello que no era mas que fantasia hecha sueño...
Intentar desvanecer aquello que ya no podía soportar.

¿Y para que?
¿Para ver que no puedo vivir sin el sustento de la melancolia?
¿Para odiarme por el azar que influye en mi camino?

Ya no quedan mas que esbozos de lo que fui...
Ya no mas que solo pequeños charcos.

¿Que fue lo drástico que me hizo cambiar?
¿Fue, acaso, aquello que siempre busqué?
¿Fue, acaso, aquello que encontré?

Ya no seremos azares inconstantes.
Ya no seremos ni guardián, ni espada, ni lobo.
No volverán las armas de nuestro décimo día, ni colgaran de mis labios tus ultimos besos.
Ya, tal vez, no sueñe jamas beber de tu ultimo aliento.

Solo quedara aquello que siempre soñe:
Una luz de esperanza, granizada en la luna.

2 Ideas:

azpeitia dijo...

Magnífico el poema lleno de sinceridad sin volutas de humo, palanras sentidas que buscan su significado...enhorabuena...azpeitia

CaroliNa dijo...

La memoria siempre traiciona cuando se recuerda con nostalgia, aunque allí quedaran las telarañas inundadas de lágrimas, ese continuo despertar sin ganas, y ese solo saber reír como una gaviota a la que le han cortado las alas...
muy hermoso tu poema.
Un saludo.