Nuevas Cartas (1)

8 de junio de 2008

 

Si no fuera porque nuestra tibia fluidez es la que me impide seguir avanzando, sabrías el por que de mi actitud. No, me malinterpretas. No quiero que apures a tus sentimientos, solo quiero que los muestres sin temor.

Abundan las frases sobre lo que quiero decirte, pero se me pierden en el aljez de nuestra relación. Si, es verdad que vengo saliendo de un aciago temporal, algo impuro, algo molesto. Es verdad que es un algo que necesito olvidar, pero no quiero que seas tu quien tome esa responsabilidad. No, no quiero que seas tu aquella que tome el peso de mis lágrimas.

Disculpa, siempre tiendo a hilar cosas que no tienen sentido con palabras sin significado alguno. Olvidémonos de mi amargura. Ceguémonos por un momento de mi enfermedad y adosemos la inevitable amargura de mis demonios, para enfocarnos mejor en lo profunda belleza de los ángeles de nuestra eudaemonia.

Vamos, que la vida no es solo sufrimiento, no así como estoy ahora… no contigo.

No quiero apurar las cosas, palabra. Somos demasiado jóvenes aún como para darnos cuenta lo corta que es la vida. Demorémonos todo lo que sea posible con tal de forjar buenas bases en nuestra relación.

“¿Que dices?, ¿Cómo te sientes?, ¿Qué piensas?”, no son inanes intentos de obligarte a sentimientos que no existen. Más bien te estoy otorgando algo que nadie hace: la posibilidad de expresarte.

Te quiero, ¿sabes? Te quiero por lo que hiciste, por la provocación de tus labios y la beodez de mi ser. Te quiero por aquella noche del 10 de mayo, donde con un beso me marcaste para siempre. Eres lo que he buscado… Eres lo que necesito.

2 Ideas:

S. dijo...

Definitivamente me encanta tu sensibilidad!

Que estes bien!

PIER BIONNIVELLS dijo...

Preciodo..
perfectas para llevarlas en la mente por un buen rato..
si que eres sensible.. en tus lineas.
y eso me gusta.
te dejo abrazos.